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Mostrando entradas de enero, 2014

La princesa Daniela.

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Ayer celebramos el quinto cumpleaños de Alejandra, hija de una buena amiga, pintacaras en ciernes. Según me dice su mamá, mis visitas a casa han surtido "efecto": Alejandra ha pintado las caritas de todas sus muñecas, adora las "Monster High" y le había dicho a sus papás que me invitaran a su fiesta de cumpleaños. Así que, ¡Pat Lawmakeup no podía rechazar semejante invitación!. Además, aprovechamos para pedirle a su mami leche para los Corazones Malagueños, de modo que tenemos 12 litros de leche a punto de estar donde deben.

Allí estaba yo, clavada a las 5 de la tarde en la puerta del parque de bolas "Colina Park" (Torremolinos), con mi kit, mis bambas de Hello Kitty y mi diadema con antenas, la viva imagen de la alegría... ¡y las ganas de pasármelo bomba! Alejandra me recibió con una linda sonrisa y una mirada cómplice, corrió al fondo del parque y volvió a la zona de las mesas para ayudarme a montar mi "chiringuito", acompañada de algunos pri…

¡Quiero una esponja!

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Hoy toca hablar de nuestra gran amiga, la esponja. Algunos painters, tanto nacionales como extranjeros, unos con más fortuna que otros, introducen la esponja en el recipiente del agua, por completo, luego la sacan, la estrujan y toman con ella la pintura.
Este método para humedecer la esponja me resulta poco práctico, poco higiénico y bastante peligroso: puedes hacerlo con delicadeza, pero de todas formas, la esponja no termina mojada, termina ahogada sin opción a ser reanimada... por mucho cuidado que pongas al estrujarla, salpicas, te pringas las manos, la mesa, el agua merma a la velocidad de la luz... Vamos, todo un acierto en el mundo al revés.
Curiosamente, en el otro extremo, es fácil encontrar en la red, sobre todo en Youtube, algunos painters y empresas de animación que “enseñan” a realizar maquillaje al agua, aplastando la esponja desesperada e infructuosamente sobre la piel del pequeño, tras “rebozarla” en el aquacolor, secos, más secos los dos, la pintura y la esponja, que…

La mejor sonrisa.

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A veces el pincel no traza tus mejores líneas, prisas, nervios, "modelos animados", espacio y mil cosas más dirigen la punta junto a tu mano, pero al final, siempre gana el color y la ilusión del pequeño.

Así ocurrió ayer mismo en mi primera visita a la Casa Ronald McDonald de Málaga. Cecilia, un sol de chica, responsable de voluntariado, tuvo el detalle (gigante) de invitarme a conocer la Casa y allí que fui yo, acompañada de mi "hermanayudanta" (:P) y mi "minikit", que bien puede sacarme de un aprieto y permitirme pintar las primeras caritas: Nerea, Mohamed, Victoria... y dar las primeras "lecciones" (¡Hola, María, espero tu email desde Ciudad Real! :)


Princesas, Hello Kitty, Spiderman y un par de Batman pupulaban entre juguetes, mensajes de ilusión y esperanza, olor a cena deliciosa y mucho amor, todo el amor que los voluntarios comparten con las familias y las familias con aquéllos que entran en la Casa. Además, ayer, ese amor se volvió un po…

¡En busca del pincel perfecto!

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Me encontraba hace un par de años visitando una feria de muestras en Torremolinos, cuando me topé con un “mini-stand” en el que tres chicas pintaban caritas con más ganas que cuidado. ¡AY! Contaban con un par de paletas (grandes) Snazaroo, pero maltrataban cuatro o cinco pinceles despeluchados, ahogándolos en un vaso en el que los metían al acabar de “ensuciar” la cara del pequeño.
Me acerqué a ellas, con la alegría en los ojos, esa alegría que te invade cuando encuentras un español en un “bread&breakfast” comiendo “fish&chips” en un diminuto pueblo perdido de Escocia. Decía que me acerqué, les alabé el gusto por usar Snazaroo y les rogué, en nombre de la salud física y mental de los pinceles, que no los dejaran dentro del agua, aún menos sobre su punta, con el sufrimiento que eso genera a las cerdas y la madera. Además, les pasé mi teléfono y mi email, podríamos quedar, charlar, pintar y compartir. No sé si te han llamado a ti, desde luego, a mí no. Espero que, por lo menos, d…